Evangelio Semanal
El Abogado
Cuando Jesús preparó a los apóstoles para el momento en que ya no estaría con ellos físicamente, y sabiendo que en el futuro tendrían que afrontar dificultades, pruebas y persecuciones, les prometió un Abogado, el Espíritu Santo. Por el bautismo, ese mismo Espíritu habita en nosotros, siempre con nosotros para guiarnos en la verdad del amor de Dios y fortalecernos para que conozcamos a Cristo y vivamos como pueblo de Cristo.
Ahora, como en todo tiempo, Dios sabe que no siempre es fácil vivir como cristiano. Con la seguridad de la presencia del Espíritu Santo, encontramos la gracia para amar a Jesús y guardar los mandamientos del Señor.
Oración de la Semana
Dios todopoderoso,
concédenos continuar celebrando con incansable amor
estos días de tanta alegría en honor del Señor resucitado,
y que los misterios que hemos venido conmemorando
se manifiesten siempre en nuestras obras.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.
Pregunta de reflexión:
¿Cómo puedo participar más plenamente en la Misa?
