Evangelio Semanal
Comentario
La gente de la época de Jesús esperaba ver a los líderes uno o dos peldaños por encima de la gente común. Estaban acostumbrados a considerar a los líderes militares como personas que vestían uniformes majestuosos, adornados con joyas y medallas de gran valor; montaban los mejores caballos y conducían los carros más relucientes.
Pero Jesús, conocido por utilizar contrastes para transmitir un mensaje, rompió con esa norma y llegó montado un burrito. Este gesto señalaba la naturaleza pacífica del reino que prometía gobernar. A lo largo del tiempo, a las personas les ha costado comprender una perspectiva distinta a la habitual; sin embargo, con el tiempo llegaremos a comprender que el reino que Jesús promete no se parece en nada a lo que hemos experimentado en la tierra.
