Evangelio Semanal


La Roca

Jesús escogió a Pedro para ser el jefe del inseguro grupo de Apóstoles. En el Evangelio de hoy, el que una vez se llamaba Simón es ahora Pedro –la roca. En el Evangelio de Juan, Pedro es llamado a ser pastor. Eso requiere que esté dispuesto a dar su vida por sus ovejas. Y la tradición nos dice que él hizo eso exactamente.

Pero hoy, pensamos en las cualidades inmovibles de las rocas que Jesús necesitaba en un jefe. Pedro se ganó su posición de liderazgo por razones que no nos podemos imaginar. Dios sabe, y Jesús también, que Pedro tenía sus fallas. No podemos dejar de ver su entusiasmo, ni su gran amor y fe espontánea. Esas virtudes le sirvieron bien.

Son virtudes admirables, duraderas y fuertes. Hacen que Pedro sea simpático y fácil de querer. Nos proporcionan el balance y el buen humor necesarios al considerar nuestros papeles y miembros de la Iglesia universal de nuestro tiempo.