Evangelio Semanal
Misterio Inexpresable
El Dios del universo es misterioso. La ciencia no ha podido resolver el misterio de cómo el universo surgió ni explicar exactamente qué es lo que continúa dándole energía creadora y diseño magistral. Ninguna religión afirma que ha encontrado las palabras para nombrar plenamente el misterio inefable de Dios, ya que no importa qué nombre usemos, Dios siempre transciende nuestra limitada capacidad de comprensión. Dios es un misterio en el que se cree y que no se conoce. Y sin embargo, nosotros los cristianos creemos que el nombre que usamos para Dios es el que mejor expresa ese misterio inexpresable: Dios es la Santísima Trinidad de tres personas unidas en una comunión de amor, que se vierte en amor creador, salvador y santificador sobre el mundo. Las lecturas de hoy celebran el misterio de la Trinidad y nos dan las claves para vivir ese misterio en nuestras vidas.
“Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.” (Jn 3,16-18).
