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Noticias y Horarios - Desde Escritorio Del Párroco

¿A usted como le gustaría robarse el cielo?

Un capellán de una prisión le preguntó a un grupo de prisioneros quién era su santo favorito. Inmediatamente, uno de los prisioneros levantó la mano para contestar. "¿Sí, Luke?" Dijo el capellán. "¿Quién es tu santo favorito?" El prisionero respondió: "¡Es San Dimas, por supuesto!" "¿Por qué?", Preguntó el sacerdote. "Bueno, él fue el mejor ladrón de todos. Él fue tan bueno que el Viernes Santo se robó el camino hacia el cielo. Todo lo que él tenía que hacer era admitir que Jesús era el Señor y luego pedirle a Él que lo recordara cuando Él entrara en Su Reino." Y Jesús le dijo a Dimas: "Te aseguro: este día estarás conmigo en el Paraíso."

Dimas, se conoce tradicionalmente como el Buen Ladrón, no se robó el cielo realmente. Más bien, debido a que, en su cruz, él admitió su propio pecado y afirmó su propia fe en Jesús como el Rey inocente, llegó a ser conocido también como el Ladrón Penitente. Jesús recompensó la penitencia de Dimas y su fe en el Señor Crucificado a Su lado con la seguridad de entrar ese mismo día en el Reino de los cielos.

Hoy nosotros celebramos el gran centro de Fe y Esperanza para todos los Cristianos, la Resurrección de Jesucristo de la muerte. Ustedes y yo no tenemos que intentar robarnos el camino al cielo. Porque, en este día que hizo el Señor, el mismo Jesús que murió en la Cruz el Viernes Santo y que yacía en la tumba el Sábado Santo, ha sido resucitado de allí como el Primogénito de entre los muertos. Y así lo que Jesús prometió a todos los que viven y creen en Él ahora está confirmado por la obra del Espíritu Santo. Así como el Espíritu Santo le dio vida a Jesús en el vientre de la Santísima Virgen María, así el mismo Espíritu lo trae a Él a una nueva vida al sacarlo de la tumba.

La Buena Nueva es que lo que le sucedió a Jesús tres días después de Su muerte, si nosotros lo seguimos fielmente, nos sucederá después de morir. San Pablo nos dice cómo. "Si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de la muerte mora en ustedes, entonces Él que resucitó a Cristo de la muerte también dará vida a sus cuerpos mortales, a través de Su Espíritu que mora en ustedes". La clave para entrar en el Paraíso para cada uno de nosotros es seguir el ejemplo de Jesús, quien siempre deja que el Espíritu lo guíó a hacer la voluntad del Padre a lo largo de Su vida.

Pero, la guía del Espíritu no siempre es fácil. Este llevó a Jesús al desierto para ser tentado, a la sinagoga para proclamar audazmente la misión de Dios para Él; en el Jardín de Getsemaní y finalmente al Monte del Calvario. Esa dirección del Espíritu Santo a menudo era un camino difícil para Jesús, pero era seguro. Porque este le permitió cumplir la misión que el Padre tenía para Jesús— sacrificarse Él mismo para salvarnos del pecado y la muerte. Y ese auto sacrificio divino nos asegura, si lo seguimos a Él con valentía, la posibilidad de entrar en el Paraíso en el Día de la Resurrección.

Ahora, en este Domingo de Pascua, después de 40 días de preparación penitencial de Cuaresma, nosotros tenemos 50 días para celebrar la victoria del Señor Resucitado. ¡Regocijémonos y alegrémonos! Pero, sobre todo, que nosotros resolvemos hacer lo que Jesús hizo, seguir al Espíritu Santo que nos guiará a la Casa del Padre. Porque, si nosotros lo hacemos, nos alegraremos de escucharlo decirnos lo que Él le dijo a San Dimas, "Te aseguro: este día tu estarás conmigo en el Paraíso." ¡Feliz Pascua, para todos!

Padre Kirlin